Adiós No.3

 

Quise hablarle a la noche de tu nombre,
de tu sonrisa jugando con mi alma
al destierro de las sombras,
de mi mano atrapando cantos de rocío
para regalarte la pureza del alba.

 

Nada en esta oscuridad importa
despojados de las indiscretas madrugadas.
Nuestro amor de sueños quebradizos,
yace junto al gris polvo que cimienta
a esta y otras mil ciudades olvidadas.

 

El mar no fue cielo para nosotros,
fría tumba de crisálidas petrificadas.
El ocaso cubrió nuestro último beso,
vano intento de atesorar en una nota
a la tristeza que hasta hoy nos acompaña.

Autor: Anamat Imago
19/Junio/2018, Ciudad Universitaria

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