«-¿Como te convertiste en poeta? – Carol la miró.
-Supongo que sintiendo demasiado las cosas- le contestó Therese muy sonriente.»

 

Desde su estreno en el año 2015 durante el festival de Cannes, Carol genero expectativa, la crítica la catalogó en ese momento de “obra maestra”. Siendo increíblemente ignorada en todas las entregas de premios posteriores, Carol es un verdadero regalo cinematográfico que sin duda pasará con bastante gloria a los anales del celuloide y que ha encontrado entre el público a fervientes y leales admiradores (y sobre todo admiradoras). Aquí algunas posibles razones de su encanto:

1. La singularidad de sus creadores: Todd Haynes y Patricia Highsmith.

Carol es una película de Todd Haynes, cuya filmografía consta de títulos como la aclamada Far from Heaven (2002), la polémica Poisón (1991) o rarezas como I´m not there (2007) y Velvet Goldmine (1998). En los filmes de Haynes abundan historias tabús: los solitarios, los marginados, la homosexualidad, la transgresión de clases, el racismo, la enfermedad, son temas comunes del director; todos ellos atrapados en una particular y minuciosa estética que frecuentemente transcurre en los años de 1940 a 1970.Patricia Highsmith: autora de Carol

Patricia Highsmith es conocida principalmente por sus trabajos de novela negra y psicológica como Extraños en un tren (1950) y El talento de Mr. Ripley (1955), también adaptadas al cine. Carol o El precio de la sal como originalmente se publicó en 1952, es una excepción dentro de la obra de Highsmith, ya que cuenta una historia de amor, autobiográfica y atrevida para la época, en la que escribir abiertamente y sin condena sobre lesbianas, pudo costarle a su autora mucho más que una censura editorial.

2. La complicidad revelada en imágenes.

Un vínculo notable entre las protagonistas es la especial conexión expresada a través de la mirada. Patricia Highsmith narra la impresión que Carol deja en Therese, desde el primer encuentro:

 

“Sus ojos se encontraron en el mismo instante, cuando Therese levanto la vista de la caja que estaba abriendo y la mujer volvió la cabeza, mirando directamente hacia Therese […] Tenía los ojos grises, incoloros pero dominantes, como la luz o el fuego. Atrapada en aquellos ojos, Therese no podía apartar la mirada.”

 

Todd Haynes comprende perfectamente el mensaje y llena su película de imágenes, construidas con preciosismo y esmero, en las que aparece no sólo el reflejo de la moda y las buenas costumbres de la ciudad de Nueva York a finales de 1940, sino la visión que Therese tiene sobre Carol. La perfección audiovisual, el cuidado de los colores y detalles predominan a lo largo de todo el filme, en un intento de imitar y transmitir la sensación que nace en Therese con cada descubrimiento de Carol, y como Haynes explicó alguna vez, no es casualidad que Therese tenga como aspiración, convertirse en fotógrafa, capturando así toda la belleza que como mujer enamorada, percibe en Carol.Rooney Mara en Carol

3.La carencia de prejuicios en la historia.

Carol es una historia de amor de mujeres, de diferentes clases sociales, una de ellas mayor, en proceso de divorcio y con una hija pequeña; motivos suficientes de escándalo, escarnio o victimización. Sin embargo un gran acierto de Haynes y osadía de Highsmith es que simplemente presentan este amor como algo natural entre dos personas, sin preocuparse mucho por enfatizar o alabar la homosexualidad, o establecer juicios morales.
Carol y Therese sienten curiosidad, admiración y atracción mutua y se atreven a vivir un romance y al asumir las consecuencias tampoco se transforman en mártires. Esta carencia de estereotipos se extiende fortuitamente a los personajes masculinos, a los cuales se evita caracterizar como completos villanos o culpables del comportamiento de su pareja.

4.La presencia de Cate Blanchett, Rooney Mara y Sarah Paulson.

A partir de Carol, Cate Blanchett sumó miles de seguidoras provenientes de la comunidad LGBT y ya es imposible imaginar está película protagonizada por alguien diferente. Basta mirar un poco para notar su elegancia y hermosura innata llenando la pantalla; y si Todd Haynes buscaba una voz y ojos capaces de transmitir más de lo que se dice y lo que se mira, la elección de la talentosísima australiana es sin duda acertada. La actuación de Blanchett, como de costumbre, es excelente.Cate Blanchett y Rooney Mara protagonizan Carol

Encontrar una compañera a la altura de CateBlanchett, debió ser un asunto complicado, pero Rooney Mara lo es, en su interpretación de la nostálgica y peculiar Therese Belivet, complementando la magia del filme y convirtiéndose en la chica que llegada como del espacio conquistaría el corazón de la sofisticada Carol Aird.

La participación de Sarah Paulson como Abby la amiga un poco celosa y confidente de Carol tampoco tiene desperdicio y es muy amena, agregandose a la magnífica dupla de protagonistas.

5.La música

La banda sonora realizada por Carter Burwell especialmente para la película, fue muy elogiada, pero además de estas composiciones originales, en Carol se utiliza música de la época, redondeando el filme aparecen canciones clásicas del jazz como No Other Love de Jo Stafford o Kiss of Fire de Georgia Gibss, además de Easy to Living de Billie Holiday, una de las preferidas por Carol y Therese.

 

 

Citas tomadas de:
Highsmith, Patricia. Carol. Sexta Edición Editorial Anagrama. Barcelona, 2016.